El Concejo de Pueblos Originarios es una organización comunitaria nacida de la necesidad, de la memoria y de la resistencia colectiva de los pueblos indígenas migrantes.
Nuestra historia comenzó en uno de los momentos más difíciles de la historia reciente: la pandemia por COVID-19. Mientras gran parte de la sociedad podía permanecer resguardada en sus hogares, miles de trabajadores indígenas continuaban laborando en condiciones de alto riesgo, sosteniendo con su trabajo actividades esenciales en un país ajeno. Muchos de nosotros no tuvimos la posibilidad de detenernos; seguimos trabajando, exponiendo nuestras vidas y enfrentando la incertidumbre, la enfermedad y el abandono.
La pérdida de nuestro hermano Victorio Hilario Guzmán marcó profundamente a nuestra comunidad. Su partida evidenció no solo el dolor humano de la pandemia, sino también la fragilidad de las instituciones y el abandono histórico que enfrentan los pueblos originarios migrantes. A partir de esa experiencia dolorosa, comprendimos que debíamos organizarnos para acompañarnos, defendernos y cuidarnos mutuamente.
En medio de la incertidumbre floreció una de las herencias más valiosas de nuestros ancestros: la organización comunal. Contra todo pronóstico, el 18 de diciembre de 2020, cuando se nos decía que no era posible reunirnos, decidimos encontrarnos y organizarnos. Desafiando el miedo, el aislamiento y la propia amenaza de la muerte, reafirmamos un principio ancestral: ningún pueblo sobrevive solo.
Desde entonces, el Concejo de Pueblos Originarios se convirtió en un espacio de encuentro, acompañamiento y denuncia comunitaria. Nos constituimos como un foro abierto para visibilizar las problemáticas que afectan a nuestros pueblos y para construir respuestas colectivas desde nuestras propias experiencias y saberes.
A manera de asamblea comunitaria se erigió el primer Concejo, escrito con «C» de Concejal, reivindicando nuestras formas tradicionales de representación y toma de decisiones. Así comenzó a tomar forma una nueva ruta de acompañamiento entre los pueblos indígenas migrantes.
Somos diversos en lenguas, culturas, regiones y naciones originarias. Sin embargo, compartimos un principio ancestral que nos une por encima de nuestras diferencias: el consenso. Creemos en el diálogo, en la palabra colectiva y en la construcción comunitaria como herramientas fundamentales para fortalecer la vida de nuestros pueblos.
Hoy, el Concejo de Pueblos Originarios trabaja para promover, acompañar y fortalecer las expresiones culturales, lingüísticas, artísticas, espirituales y organizativas de los pueblos originarios, reafirmando que la comunidad sigue siendo nuestro mayor patrimonio y nuestra mayor esperanza.

